¿Por qué «Tronador»?
El nombre proviene del ruido de los seracs, bloques de hielo que se desprenden y caen por sus laderas. Parece un trueno que retumba entre montañas durante minutos.
Los relatos jesuitas del siglo XVIII ya describían un volcán llamado Anon que «despedía un fragor como trueno muy recio» cuando pasaba gente por la zona. El misterio estaba servido mucho antes de las redes sociales.
Hoy, si tenés suerte en una excursión a Pampa Linda, podés escuchar ese sonido en vivo. No es garantizado, pero cuando ocurre, entendés al instante de dónde viene el nombre.
Siete glaciares y un volcán extinto
Por el lado argentino están los glaciares Frías, Alerces, Castaño Overo y Río Manso. El Ventisquero Negro es famoso por su hielo oscuro, teñido por sedimentos volcánicos.
Geológicamente es un volcán extinto: se formó hace más de un millón de años y hoy está profundamente erosionado por el hielo. No hay lava, pero hay espectáculo.
El Tronador marca la frontera natural con Chile. Desde Pampa Linda se accede al parque nacional y a los senderos más clásicos del sector argentino.
Hitos del andinismo
Meiling y otros pioneros convirtieron al Tronador en objetivo del montañismo patagónico. A los 78 años, el propio Meiling hizo una ascensión y descenso en un solo día desde Pampa Linda, una hazaña que todavía suena imposible.
El Tronador no es solo paisaje: es montaña con historia de expediciones, refugios y récords que conectan Bariloche con la tradición alpina europea.
Cómo vivirlo sin llegar a la cima
No hace falta ser montañista para sentir la escala del Tronador. La excursión clásica desde Pampa Linda es una de las salidas que mejor combina historia, geología y paisaje puro.
- Bosques y cascadas en el camino al Ventisquero Negro
- Miradores con vista a glaciares colgantes
- El sonido real del «tronador» si tenés suerte con un desprendimiento de hielo
- Posibilidad de extender hasta refugios de montaña para quienes caminan más
Reservá día completo y salí temprano desde Bariloche. El Tronador se ve desde la ciudad, pero vivirlo de cerca es otra experiencia.