De Ámsterdam al Nahuel Huapi
En 1935, Parques Nacionales licitó un buque turístico. Ganó el astillero Verchure de Ámsterdam. El barco llegó desarmado por barco hasta Buenos Aires y en tren hasta Bariloche, pieza por pieza, como un rompecabezas gigante.
Se armó en un varadero junto a la estación ferroviaria, en plena efervescencia del Bariloche que el tren acababa de conectar con el resto del país. Bariloche entendió de inmediato que no era un simple transporte: era el nuevo orgullo del lago.
El vapor se botó el 10 de noviembre de 1938 con fiesta popular. Desde ese día, el Nahuel Huapi tuvo un barco emblema.
¿Por qué ese nombre?
Su viaje inaugural como buque turístico fue el 12 de enero de 1939, con recorridos a Puerto Blest, Isla Victoria, La Angostura y el Hotel Correntoso. Desde el primer día unió los puntos clásicos del lago como nadie lo había hecho.
El nombre conecta aventura pionera con turismo moderno. Es una línea directa entre la Patagonia salvaje del siglo XIX y la Bariloche que empezaba a despegar.
Patrimonio que todavía navega
Es una de las embarcaciones más antiguas que siguen navegando con pabellón argentino. Hoy la opera Turisur en excursiones al Bosque de Arrayanes y la Isla Victoria.
Presidentes, princesas y generaciones de viajeros subieron a bordo. Por eso aparece en casi todas las postales clásicas de Bariloche: cubierta de teca, chimenea y el lago de fondo.
No es un museo estático. Cada temporada vuelve a zarpar, y subir a bordo es una forma concreta de tocar la historia: la sentís en la cubierta con el viento del lago.
Cómo vivir la experiencia
Si querés combinar historia y paisaje, estas son las clásicas:
- Excursión al Bosque de Arrayanes desde Puerto Pañuelo
- Navegación a la Isla Victoria con el mismo barco que usan las postales vintage
- Combinar con Circuito Chico para armar un día completo frente al lago
Reservá con anticipación en temporada alta. No es solo un paseo: es subir a un capítulo vivo de la historia del Nahuel Huapi.